Acerca de

¿Qué?

Como concepto, “18-Y” no es más que un simple amalgama entre el nombre asignado a la crisis iniciada en Chile el 18 de octubre de 2019, o “18-O”, y generación Y, cohorte demográfica protagonista de dicha movilización y cuya idiosincrasia es imperativo desentrañar para comenzar a entender cualquier cosa.

En el fondo, este es un blog de análisis y reflexión respecto de las materias consignadas algunos pixeles más a la izquierda: política, cultura y sociedad, evitando el prisma superfluo y complaciente que actualmente caracteriza tanto a redes sociales como a los medios tradicionales que han decidido seguirles la corriente (e incluso a, por qué no decirlo, más de algún intelectual chileno).

En la forma, este es un blog que reniega de la inmediatez, superficialidad, brevedad  y periodicidad propias de los “contenidos” digitales de la posmodernidad. Si le da pajita leer más de la cuenta o necesita una dosis constante de dopamina, allá están los 280 caracteres de Twitter, el titular clickbait de Bío-Bío o, si lo suyo definitivamente no son las letras, YouTube y la historia de Instagram.

Afortunadamente aquí no estamos atentos a los pageviews ni a los ingresos, lo que contribuye a nuestra total y absoluta independencia tanto en términos de estilo como de línea editorial. En pocas palabras, nos da lo mismo si nos leen diez o mil personas al mes con tal de escribir como y lo que nos plazca.

Por cierto, 18-Y es un one-man show, pero indudablemente escribir en primera persona del plural nos otorga cierta prestancia. Por lo menos no es tan terrible como el delirio de hablar de uno mismo en tercera persona.

¿Quién?

Mi nombre es johndoe. Soy un humilde chileno y egresado de Derecho, aunque me dedico a otras cosas.

Mi primer castigo es haber nacido en una región “extrema”, de esas que aparecen individualizadas con letra ínfima en una esquina en las portadas de diarios y revistas y nos obligan a pagar demás para leer hasta el Condorito (como si vivir muerto de frío o calor todo el año no fuese suficiente, tanto la industria editorial como transportistas se han encargado de recordarnos que, más que ciudadanos de segunda clase por haber nacido fuera de Santiago, somos de tercera por haber nacido derechamente a la cresta).

Mi segundo castigo es un padecimiento indudablemente peor: haber nacido el año del plebiscito y de la caída del muro de Berlín, lo que me hace pertenecer a una generación criada por la TV y posteriormente “madurada” por internet. Opinantes de todo y sabedores de nada, mis coetáneos suelen hablar con una seguridad abrumadora e inversamente proporcional a su conocimiento. Alguna vez llamados generación Y, para quien suscribe son indudablemente la única y verdadera “generación perdida”. Pero como esto se trata de mí y no de los demás, supongo que sería justo decir, atendido especialmente el tono sufrido y quejumbroso de estas líneas, que también soy un millennial… Con mentalidad de boomer.

¿Con qué?

Ver colofón.

¿Dónde?

Para hacerme sugerencias, debatir, putearme o simplemente ubicarme, por favor utilice el formulario de contacto de más abajo o bien envíeme un correo a 18y.cl [arroba] protonmail [punto] com.

Si utiliza PGP y desea enviarme los próximos leaks de Snowden, o simplemente desea mantener la correspondencia electrónica lejos de ojos inescrupulosos, puede acceder a mi clave pública aquí.

Redes sociales no pretendo usar. Conste que las aborrecía hace años, incluso antes de que The Social Dilemma se pusiera de moda (documental de Netflix que le exhorto a ver YA, si acaso las recomendaciones de sus conocidos aún no son suficientes).