futurología

Cuatro escenarios sobre el futuro de Naciones Unidas

Bandera de la ONU (imagen de dominio público).

La siguiente es una traducción propia del artículo “Four scenarios on the future of the United Nations”, originalmente escrito por Keith Suter y publicado en la web de la organización “Democracia Sin Fronteras”.

El artículo resulta digno de difundir y analizar atendido no solo el actual contexto geopolítico, con la pandemia del COVID-19 en curso y la inminente celebración del 75° aniversario de la ONU este 24 de octubre, sino también dada la distinguida autoría del texto.

En razón de la licencia que Democracia Sin Fronteras me ha concedido para traducir el mismo, la cual exige no hacerle modificaciones a este último, he decidido publicar esta traducción como un post individual en el blog. Mis comentarios sobre el artículo serán hechos en una entrada aparte.

Cuatro escenarios sobre el futuro de Naciones Unidas

Por Keith Suter

Los preparativos para el 75° aniversario de la ONU, el 24 de octubre de 2020, están en marcha. Se trata de una de las organizaciones internacionales más antiguas jamás creadas, habiendo durado hasta el momento cerca de tres veces más que su predecesora, la Liga de las Naciones.

La planificación de escenarios nos permite salir de nuestras zonas de confort y pensar más ampliamente sobre un problema. Los escenarios se tratan de futuros “posibles”. No son predicciones o lo que uno preferiría ver.

Aquí hay cuatro escenarios sobre cómo la ONU podría evolucionar. Han sido extraídos de mi libro del 2003 sobre escenarios de gobernanza mundial titulado “Orden Mundial y Desorden Mundial”.

Escenario 1: “Estado estacionario”

En este escenario los gobiernos nacionales permanecen en control de su destino y no están dispuestos a trabajar conjuntamente en problemas comunes. Esto implica que a pesar de toda la discusión sobre gobernanza mundial, la estructura básica del Estado nación continuará: puede tener sus problemas, pero esta es la mejor de las opciones. La soberanía nacional está aquí para quedarse porque los gobiernos no están dispuestos a entregarla.

La ONU estará para ayudar a recoger los pedazos, pero de otra manera los políticos no esperarán que haga mucho. Seguirán fomentando que la ONU carezca de recursos financieros. Disneyland, por ejemplo, tiene más empleados que la Secretaría General de la ONU.

Escenario 2: “Estado mundial”

En este escenario los gobiernos nacionales, mientras permanecen en control de su destino, están dispuestos a trabajar juntos en problemas comunes a través de la ONU, y esto evoluciona gradualmente hacia alguna forma de gobernanza mundial. Este escenario se basa en que no existen soluciones puramente nacionales a problemas transnacionales, y por lo tanto los gobiernos deben trabajar juntos a través de alguna forma de gobernanza global para resolver problemas comunes.

Cómo el mundo evoluciona hacia alguna forma diferente de gobernanza aún no está claro. Hay tres formas de tratar de unir a los países:

  • Enfoque federalista: implica la decisión deliberada de parte de los gobiernos nacionales para transferir ciertos poderes (como mantener fuerzas armadas) a un gobierno mundial/de la ONU mientras retienen otros poderes (como establecer leyes relativas a la propiedad) para sí mismos.
  • Enfoque funcionalista: implica la creación de más agencias mundiales (como la Organización Mundial de la Salud) para manejar una función particular (como la salud) ya que expertos pueden cooperar en un ambiente políticamente menos sesgado, y eventualmente el mundo será cubierto por una red de agencias de ese tipo operando bajo la ONU.
  • Enfoque populista: implica la creación de movimientos tipo comunidades de base (grassroots) para establecer un gobierno mundial democrático directamente responsable frente a la gente de todo el mundo, y en el intertanto generar ideas para el gobierno mundial  así como una ola o marea en su favor, como la campaña para una Asamblea Parlamentaria de la ONU.

Escenario 3: “Tierra S.A.”

En este escenario los gobiernos nacionales pierden el control sobre sus países y las corporaciones transnacionales llena el vacío.

Con el declive de la ONU y el sistema de estados nacionales, las únicas organizaciones capaces de conducir el ritmo de cambio son las corporaciones transnacionales, que entonces atan el mundo en un único mercado mientras llenan el vacío gubernamental y de la ONU.

Los gobiernos nacionales no necesariamente desaparecerán (de la misma forma que el surgimiento de los gobiernos nacionales no necesariamente provocó que todas las formas de gobierno local desaparecieran). Pero los gobiernos nacionales y la ONU necesitarán acostumbrarse al hecho de que el sistema del Estado nación ha terminado y que las corporaciones son el jugador más importante en los asuntos mundiales.

Con el dinero como medida de todas las cosas, la identidad nacional deja de ser un gran problema (excepto donde puede ser commoditizada, como corporaciones manufacturando apoyo para equipos deportivos). La gente son principalmente consumidores o aspirantes a consumidores más que ciudadanos patriotas.

Escenario 4: “Estado salvaje”

En este escenario los gobiernos nacionales pierden el control sobre sus respectivos países, la ONU no puede llenar el vacío de gobernanza, y las corporaciones transnacionales no quieren hacerlo. Hay un creciente caos.

Este es el escenario “de pesadilla”, en el cual los estadios nacionales se derrumban, hay un incremento de “Estados fallidos”, movimientos masivos de gente, crecientes problemas ambientales y de salud, y desastre climático.

Los escenarios anteriores son todos demasiado optimistas; se enfocaban demasiado en el orden más que en el desorden. En este escenario cada país tendrá que hacer lo mejor que pueda con lo que tenga, ya que no podrán apoyarse en nadie más buscando asistencia.

La situación actual es “todo como siempre”, pero hay señales del “Estado salvaje” emergiendo. Estas incluyen: aumento de políticas públicas y políticos nacionalistas, una reticencia a trabajar juntos en problemas comunes (como el cambio climático), un colectivo olvidando las condiciones que llevaron a la Segunda Guerra Mundial (como la xenofobia  y las guerras comerciales), y a nivel personal un retiro hacia preocupaciones autoindulgentes y self-absorbed de parte de gente que prefiere ignorar los problemas globales y en cambio ser absorbidos por los deportes y el entretenimiento.

Conclusión: 75° Aniversario de la ONU

El 75° aniversario de la ONU será una buena oportunidad para discutir la importancia de la organización. Los cuatro escenarios proveen una panorámica general sobre el futuro de la ONU, una advertencia de lo que podría ocurrir si la ONU no florece, y un aliciente a pensar en lo impensable. Cualquiera sea tu causa, es una causa perdida si la ONU no puede funcionar plenamente.

Keith Suter (1948) es consultor en planificación estratégica y miembro del Club de Roma.