gobernadores regionales

Algunas predicciones breves sobre las elecciones de este fin de semana

Siendo aún mediodía de la primera jornada de elecciones, pronostico que:

  • La concurrencia electoral este fin de semana será inferior a la del plebiscito de entrada. Este último era un hito histórico-cultural, una verdadera trampa de marketing, una marca comercial de la cual sentirse un orgulloso usuario: “APRUEBO”. Sin embargo, esta elección, al margen de su capital importancia, simplemente no concita la misma mística. Vaticino que, en términos de votos escrutados, será otra elección más en el Chile del voto voluntario y la anomia juvenil. Incluso: cabe la posibilidad cierta de que concurra mucho menos gente que la esperada, con la consiguiente falta de legitimidad que se esbozará como argumento de aquí para adelante.
  • A pesar de las afiebradas preocupaciones del Gobierno y de “su” sector, sobre todo después de la debacle del tercer retiro y el TC, la “derecha” conseguirá su tercio en la Asamblea Constituyente. Más aún, me aventuraría a decir que en el clivaje izquierda-pseudoderecha no habrá claros ganadores.
  • Las desaveniencias respecto al funcionamiento de la Asamblea Constituyente surgirán desde el día 1. No, considerando que el día 1 sería la fecha de entrada en vigencia de la Asamblea, incluso diría que incluso desde antes. Aquí no hablo siquiera de los desacuerdos políticos que evidentemente habrá en grandes materias como la propiedad privada, sino hasta de minucias tales como cómo decorar el salón y qué marca de té servir. Será una bolsa de gatos peor que el actual Congreso.
  • La nueva institucionalidad que se crea con los “gobernadores regionales”, extraño sistema híbrido en que el país mantiene un orden político-administrativo regional y centralizado suavizado con tímidos tintes de federalismo, demostrará ser en los años venideros (e incluso, dada la crisis institucional y política actual, posiblemente en los meses venideros) un remedio jurídico peor que la enfermedad, recordándonos una vez más que la improvisación chilensis es una pésima consejera.

P.S. Es muy probable que solo al final de la jornada de mañana, cuando comiencen a aparecer los primeros cómputos, y aparezca de manifiesto que no es tan fácil como contar apresuradamente quién sacó más votos para dirimir quién ganó, solo entonces la gente de a pie comenzará a entender lo que realmente significaba la tan cacareada y celebrada (pero no por ello menos injusta e inconstitucional) “paridad”, con candidatos a constituyentes compitiendo con dos sets de reglas del juego distintas según si usan calzones o calzoncillos. No se sorprenda si una legión de señoras Juanitas (o, para ser más contemporáneos, digamos las legiones tuiteras) descubren horrorizadas, al unísono, que su candidato -que sacó holgadamente más votos que el resto- no será electo porque la ley así lo dice y porque Dios también es hombre.

P.S. 2: Es muy probable también que solo a partir de los días venideros esas señoras Juanitas y legiones tuiteras comenzarán recién a entender qué es lo que en verdad aprobaron. Cuando resulte evidente que la famosa asamblea constituyente estará compuesta mayoritariamente por los mismos políticos chantas de siempre, el cortocircuito popular llegará a ser casi cómico (si no fuera porque en verdad será todo más bien trágico, ya que es de esperar que la insurgencia de ultraizquierda reactive su agenda con el pretexto de que o las elecciones estuvieron viciadas o la conformación de la asamblea no es representativa).